miércoles, 26 de enero de 2011

BALLESTER TRAJO EN 1990 A LA ALCALDESA Y AL PRESIDENT DE LA GENERALITAT A LA PARROQUIA DE LOS ANGELES

El famoso Pregón de Clementina Ródenas fue un logro personal del tesón de Vicente Ballester
y de nuevo centrados en ese portico anunciador de nuestra fiesta de finales de marzo de 1990, una Alcaldesa socialista, desgranó un magnífico parlamento, que gustó mucho a todos los que allí nos congregamos, y Clementina entre otras cosas dijo:

“…La Semana Santa es evocación y es recuerdo de Jesús de Nazaret, aquel que adoptó como programa de vida el de las bienaventuranzas, tan frescas, tan vivas, tan actuales…

“Bienaventurados los pobres…,
Bienaventurados los mansos…,
Bienaventurados los que lloran…,
Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia…,
Bienaventurados los misericordiosos…,
Bienaventurados los limpios de corazón…,
Bienaventurados los pacíficos…,
Bienaventurados los perseguidos…,
Seréis bienaventurados cuando os odien y os destierren y os insulten…”

Que palabras tan hermosas para los hombres de buena voluntad.
Esta es vuestra y nuestra Semana Santa de Valencia, pero también es, aquí, en los poblados de la mar, la representación de unos dogmas, y cuando el pueblo representa y se apropia de los dogmas. Los principios de fe alumbran un mundo de fiesta, de irrealidad, de imaginación aquí el pueblo es devoto y fiel, es participante y espectador. Aquí el templo es calle y la calle escenario, nada separa el drama de la liturgia, el aplauso es oración y el grito, invocación. En la Semana Santa de los pueblos del mar, el mundo sobrenatural y el sensorial se confunden en una misma realidad, se confunden los santos de altar con los hombres y las mujeres de la calle y del trabajo. La Semana Santa es el Grao, es el Cañamelar, es el Cabañal, es una tierra, un mar y una gente. Es la fiesta grande de aquella Vilanova de la Mar, de aquel Poble Nou de la Mar, de unos poblados que generosamente diluyeron una parte de su personalidad para hacer una Valencia más grande".

Colosal estuvo nuestra entonces Alcaldesa, cercana al pueblo y con un guión muy bien hilvanado, Joan Lerma, president de la Generalitat Valenciana y Monseñor Rafael Sanus, obispo auxiliar de Valencia también estuvieron presentes, la banda de la Unión de Pescadores, además del concierto correspondiente interpretó los himnos regional y nacional.
Eran tiempos en los que las Cofradias pedian más apoyo de las autoridades y Vicente Ballester supo llegar a ellas.
Otro día contaremos la que tuvo que lidiar también en ese 1990 cuando la Falla del Barrio San Isidro salió en la cabalgata del Ninot con una parodia de nuestra Semana Santa.

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