viernes, 12 de marzo de 2010

LA COLUMNA DE DIAZ TORTAJADA EN EOS: ESCENAS DE PASION, HOY LA ENTRADA DE JESÚS EN JERUSALEN


Antonio Diaz Tortajada nos va ir acercando las escenas de la Pasión con su verbo facil en forma de ORACIÓN aquí en su habitual columna en el BLOG DE EOS.Hoy comienza con la La entrada de Jesús en Jerusalén.
ESCENAS DE LA PASIÓN I

La entrada de Jesús en Jerusalén.

Por Antonio DÍAZ TORTAJADA
Sacerdote-periodista
Señor:
Eres vitoreado y aclamado como Rey.
¡Hosanna el Hijo de David!
¡Bendito el que viene en nombre del Señor!
Entras en la ciudad de Jerusalén
en medio de las alabanzas y de la popularidad de la gente.
Tu entrada a Jerusalén no fue por casualidad
ni por capricho tuyo.
Sino que lo hiciste
para cumplir la voluntad perfecta de Dios
Entraste en Jerusalén montado sobre un asno.
Para cumplir con la Palabra de los Profetas
te humillaste a sí mismo entrando sobre un borrico.
De la manera más humilde.
Pudiste haber entrado en la ciudad
acompañado de una hueste de ángeles
y con gran sonido de trompetas,
pero entraste humilde,
y cabalgando sobre un asno
-- “Aprended de mí, que soy manso
y humilde de corazón”, nos dijiste.
Sin embargo una gran multitud te aclama:
¡Hosanna en las alturas!
¡Bendito el que viene en nombre del Señor!
Tu viniste para dar vida
y libertad a toda la humanidad.
Tú viniste para vivificar nuestra alma marchita
mediante tu preciosa sangre
derramada sobre la cruz,
y para que pudiéramos recibir de ti
la bendición de una vida abundante.
Tu pueblo elegido,
los israelitas sufrieron una gran decepción
cuando se dieron cuenta de que tu no eras
el libertador del Imperio Romano.
Sin embargo,
Tú no cambiaste tu propósito.
Tú estabas destinado a llevar la cruz
en conformidad con el plan de tu Padre,
para que el precio del pecado pudiera ser pagado.

Por esto,
muy pronto las alabanzas de “hosanna” en los labios
de los judíos desaparecieron,
y comenzaron a gritar:
“¡Sea crucificado, sea crucificado!”

Señor Jesús:
Tú eres el Rey de Reyes,
y Señor de los Señores.
¡Bendito el que viene en el nombre del Señor,
el Rey de Israel!
¿Qué clase de rey eres Jesús?
Tú no utilizaste un caballo,
sino un asno.
Un caballo es símbolo de poder y de guerra,
mientras que un borrico es símbolo de paz.
Tú viniste al mundo como príncipe de paz
para darnos la paz,
esa paz ausente de nuestros corazones.
Cuando naciste,
los coros angelicales ya proclamaron
que Tú eras el Príncipe de la Paz:

¡Gloria a Dios en las alturas,
y en la tierra paz,
buena voluntad para con los hombres!
Entraste en la ciudad de Jerusalén como rey;
una prueba clara de que tu viniste
como rey está en el hecho
de que la gente te tendió sus mantos en el camino.
Señor Jesús:
Tu eres rey
pero tu reino
no es de este mundo;
es un reino celestial.
Es el reino de Dios,
que será regido desde la Cruz.
Gracias a Ti,
llegamos a ser ciudadanos del reino de Dios,
y te has convertido en nuestro Rey y Señor.
Amén.

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