
El sábado santo se celebró la VIGILIA PASCUAL preludio de la Resurección en las parroquias y en nuestra Semana Santa Marinera, EOS estuvo en Cristo Redentor San Rafael donde su párroco el Reverendo don Juan Pedro Escudero celebró la: Solemne Vigilia Pascual, con Bendición del Fuego, Liturgia de la Palabra, Bendición del agua, y el Bautismo de neofito en esta caso una niña de nombre Diana.

En esta noche toda la comunidad cristiana está invitada a velar con sus lámparas encendidas porque Cristo triunfa de la muerte y del pecado mediante su Resurrección.

En la Vigilia Pascual, la Iglesia representa el misterio de luz de Cristo con el signo del cirio pascual, cuya llama es a la vez luz y calor. El simbolismo de la luz se relaciona con el del fuego: luminosidad y calor, luminosidad y energía transformadora del fuego: verdad y amor van unidos.

El cirio pascual arde y, al arder, se consume: cruz y resurrección son inseparables. De la cruz, de la autoentrega del Hijo, nace la luz, viene la verdadera luminosidad al mundo.

Todos nosotros encendemos nuestras velas del cirio pascual, sobre todo las de los recién bautizados, a los que, en este Sacramento, se les pone la luz de Cristo en lo más profundo de su corazón.

El padre feliz de que su hija se una a la Iglesia de Cristo .La Iglesia antigua ha calificado el Bautismo como fotismos, como Sacramento de la iluminación, como una comunicación de luz, y lo ha relacionado inseparablemente con la Resurrección de Cristo.

La madre, la familia, los amigos como el bueno de Jose Antonio entienden el significado en una noche especial. En el Bautismo, Dios dice al bautizando: «Recibe la luz». El bautizando es introducido en la luz de Cristo.

El segundo símbolo de la Vigilia Pascual – la noche del Bautismo – es el agua. Aparece en la Sagrada Escritura y, por tanto, también en la estructura interna del Sacramento del Bautismo en dos sentidos opuestos. Por un lado está el mar, que se manifiesta como el poder antagonista de la vida sobre la tierra, como su amenaza constante, pero al que Dios ha puesto un límite. Por eso, el Apocalipsis dice que en el mundo nuevo de Dios ya no habrá mar (cf. 21,1). Es el elemento de la muerte. Y por eso se convierte en la representación simbólica de la muerte en cruz de Jesús: Cristo ha descendido en el mar, en las aguas de la muerte, como Israel en el Mar Rojo. Resucitado de la muerte, Él nos da la vida. Esto significa que el Bautismo no es sólo un lavacro, sino un nuevo nacimiento: con Cristo es como si descendiéramos en el mar de la muerte, para resurgir como criaturas nuevas.

Los padres de Diana Julia y Roberto. El padre gallego y su familia vino desde Galicia .El padrino de nombre Carlos que es hermano.del padre y lo curioso es lo de la madrina porque fueron 2 las madrinas Patricia y Raquel. familiares de la madre.Los abuelos maternos de Diana emocionados Julio e Isabel y desde tierras gallegas los paternos Regina Rocío y Tino.

El tercer gran símbolo de la Vigilia Pascual es de naturaleza singular, y concierne al hombre mismo. Es el cantar el canto nuevo, el aleluya. Cuando un hombre experimenta una gran alegría, no puede guardársela para sí mismo. Tiene que expresarla, transmitirla. Pero, ¿qué sucede cuando el hombre se ve alcanzado por la luz de la Resurrección y, de este modo, entra en contacto con la Vida misma, con la Verdad y con el Amor? Simplemente, que no basta hablar de ello. Hablar no es suficiente. Tiene que cantar

Roberto lee la Palabra de Dios

Julia hace lo propio ante el Cirio Pascual

Juan Pedro, el reverendo entre otras cosas explica el significado. La vigilia pascual con su liturgia bautismal nos invita a considerar el valor del propio bautismo. Por medio de él, nos dice san Pablo, hemos sido injertados en Cristo, hemos sido incorporados al cuerpo de Cristo, liberados del pecado y hechos hijos de Dios.

La vigilia de esta noche se ilumina con la Palabra de Dios que nos narra la historia de la salvación: la creación, el sacrificio de Abraham, el paso del mar rojo, la promesa de una misericordia que nunca acaba, la purificación de los corazones... el significado del bautismo.

El evangelio de san Marcos pone de relieve que el “crucificado” ha resucitado, no para volver a una nueva vida terrenal, sino que ha sido elevado a una nueva dimensión: con la fe en la Resurrección de Jesús encuentra la comunidad primitiva su propia salvación, contempla así su futuro definitivo y por el BAUTISMO nos hacemos cristianos.

Diana no sabia lo que pasaba exactamente, pero sus padres adquirian un compromiso cristiano en su nombre que renovará en su día con el Sacramento de la Confirmación.
Desde EOS enhorabuena a Roberto y a Julia, padres de Diana y a todas sus familias por cumplir con la tradición cristiana en una noche tan especial en las parroquias de nuestra Semana Santa Marinera de Valencia como la del Sabado Santo que nos lleva a la Resurrección ya que al toque de Gloria, loza y agua caian por las ventanas y empezaron las tracas y fuegos artificiales por el triunfo de la vida CRISTO HA RESUCITADO ¡ALELUYA!
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